lunes, 3 de diciembre de 2012

¿Cómo crear desde la motivación?


Muchas veces me ha pasado el estar frente a un proyecto que no me “inspiraba” nada, es decir que mi faceta creativa estaba en modo off, evidentemente porque no me motivaba llevarlo a cabo.

Como dijo Julia Cameron “La creatividad nunca ha sido sensata. ¿Por qué habría de serlo? ¿Por qué tú deberías ser sensato? A lo largo del tiempo, lo que un artista necesita es entusiasmo, no disciplina”.

Desde luego que artista no soy, pero si necesito del entusiasmo a la hora de trabajar, e incluso de dar lo mejor de mí en todo lo que hago.

Para ser creativos se requiere que contemos con la energía necesaria, y esa es la razón por la cual, que cuando nos encontramos en situaciones de falta de energía, nos sentimos en un estado de desidia, el cual va asociado a falta de motivación, concentración o de pensamiento creativo.

Es por ello, que luego de una jornada intensa y agotadora de trabajo, nos cuesta pensar y estamos como aletargados. Lo mismo ocurre ante una situación de estrés, cuando estamos enfermos, si hemos dormido mal o si estamos cansados por cualquier otra razón. El agotamiento, sea cual sea el motivo debilita nuestras capacidades mentales y creativas.

Para encontrar la paz, la serenidad y el autocontrol, tan necesarios para “crear”, deberemos combinar un nivel de energía alto y una tensión baja, y allí estaremos en un momento de “energía con calma”. Cuando estamos plenos de energía somos más capaces de generar pensamientos creativos que nos ayuden a resolver los problemas difíciles a los que nos enfrentamos.

¿Cómo fomentar la creatividad?

1) Anotar las cosas que hayas hecho bien, independientemente de si salieron bien. Ejercicio realmente útil, estoy segura que pese al resultado, verás que hiciste muchas cosas que en principio pusiste lo mejor de ti para llevarlas a cabo y eso te motivará a continuar.

2) Escribir algunas necesidades. Tal vez las tenemos en mente, pero al escribirlas, nos daremos cuenta si son necesidades realmente necesarias, o producto del imaginario.

3) Tómate tu tiempo para centrarte en un trabajo enriquecedor. Vamos de prisa, y escasos de tiempo, pero un stop a tiempo para centrarse, es necesario, y hasta debería ser tarea obligatorio en nuestro día a día.

4) Escucha tu intuición, aunque luego no le hagas caso.

5) Imita algo que haya bien otra persona.

6) Refuerza al menos una vez al día, alguna acción buena, de las personas con las que tratas. Inténtalo, de verdad que da resultado, desde que lo he puesto en práctica, eso de que lo que das vuelve, lo he vivido en carne propia, y no sabes que bien te sientes luego. Más animada para crear.

7) Practica un deporte, o actividad física. En el fitboxing encontré mi escape para “no pensar” y soltar adrenalina, luego de quedar exhausta y de un sueño reparador, es cuando mi faceta creativa entra en modo “on”.

8) Una vez a la semana haz algo que no sueles hacer, sorpréndete y sorprende a los demás.

El trabajo creativo es muy duro, y algún tipo de autoengaño resulta necesario, aunque solo sea para ponerse manos a la obra. Para empezar, debes creer que aquello que acometes va a salir bien. ¡Y ocurre tan a menudo que no es así! He hablado con novelistas, directores de orquesta, pintores...De modo infalible, todos admiten que el autoengaño es importante en su trabajo. Quizá una expresión mejor sea "creer en lo que haces". Pero yo tiendo a ser un poco más cínico, y lo llamo "autoengaño". Sidney Lumet

Motívate y automotívate….. autoengáñate si es necesario pero deja que tu faceta creativa aflore en todos los aspectos de la vida……ya verás como sientes que estas viv@!